GRAL PICO, LA PAMPA: DE UNA ATERRORIZADA CAMPESINA (MAY 1962)


En mayo de 1962 se conocieron varias versiones de un suceso que habria ocurrido en la Provincia de La Pampa y de la cual habria sido testigo una mujer que debio ser hospitalizada bajo una fuerte agitacion emocional.

La fuente original del caso es la del diario La Reforma, de General Pico (1), publicada en su edicion del martes 22 de mayo de 1962, con el titulo “Inaudito: Cerca de Gral. Pico bajan platos voladores y descienden gigantes horribles de su interior”. Su contenido es el siguiente:

“Por lo menos dos familias locales, de respetable posicion social, dijeron estos dias que segun el relato del hermano de una de las señoras de esos hogares (la que converso con el cronista) una mujer vio descender, en un campo proximo, platos voladores y bajar, de uno de ellos, dos gigantes horribles que le produjeron inmediata conmo­cion.

“Segun los informantes, la familia de la mujer testigo de la fantasmagorica vision dio cuenta de inmediato del hecho a la policia y, cual no seria la sorpresa de veci­nos y autoridades cuando al hacer la inspeccion ocular del sitio donde segun se de­cia se habia posado suavemente el plato volador, encontraron una inmensa rueda de pasto quemado y aplastado.

“Las fuentes de informacion se resistieron a dar mayores detalles, pues señalaron que estos debian ser suministrados por el hermano de una de las informantes, quien actualmente se halla en Santa Rosa, esperandose que en la proxima semana regresara a Pico.

“Sin embargo, manifestaron que -segun el relato de ese hermano, que tiene un campo lindante con el que poseen los actores principales de este curioso fenomeno- los tripulantes del plato volador impresionaron de tal manera a la mujer que, esta, tuvo un ataque de nervios y debio ser internada en una clinica para su tratamiento, no habiendose recuperado, aun.

“Al parecer, por lo que se habria desprendido del relato entrecortado de la impre­sionada testigo, los seres que descendieron del vehiculo espacial eran enormes y de horrible aspecto. Segun me conto mi hermano -dijo una de las señoras de esas familias- los tremendos seres, de movimientos extrahumanos, como si fueran desarticulados o mecanicos, hacian señas a la mujer campesina, como llamandola.

“Eran señas raras, casi incomprensibles, explico la informante y agrego: Pero yo no puedo decirle mas. Todo ello lo podria contar mi hermano. Lo que le garantizo, si, es que todo es veridico pues el (NdR: el hermano de la señora, vecino de la testigo) me lo aseguro a mi y a todos nosotros.

“La misma informante -continua La Reforma- dijo que la mujer afectada por la extraña aparicion habria sido tratada en un pueblo cerca de Santa Rosa o en la misma capital. Pero no dijo certeramente donde, pues advirtio, nuevamente, que no tenia detalles y que quien los conocia perfectamente era su hermano, al que podiamos consultar cuando regresara.

“Otra de las fuentes (una señora vecina de la anterior, a quien el hombre tambien conto el caso) señalo que -segun el relato, de este- los gigantes, cuando advirtieron la reaccion desesperada de la mujer, que agitaba los brazos despavorida, volvieron, como alarmados, sobre sus pasos y penetrando en el plato volador tomaron altura a fantastica velocidad.

“Los integrantes de las dos familias señalaron tambien que los seres parecian ca­minar sobre zancos”.

Hasta aqui la inaudita noticia periodistica.

Tratando de dar mayor claridad, señalemos el modo en que la informacion se transmite hasta su dominio publico: Habria una “mujer campesina” que fue testigo del descenso de un plato volador y dos ocupantes, la cual dio cuenta de inmediato a la policia. Ve­cinos y funcionarios inspeccionaron el sitio hallando marcas de pasto quemado y aplas­tado. Un vecino lindero al de la testigo tomo de algun modo conocimiento de los hechos y retransmitio la noticia a “las familias informantes”, su hermana y a otra señora ve­cina de esta. Finalmente son ellas las que proporcionan, en ausencia “del hermano”, el relato al diario local. Aqui concluye la primera cadena del rumor.

Vale decir que hubo un recorrido por tres manos antes de llegar al lector. Por añadidura, no se dio a conocer el nombre de la presunta testigo, ni tampoco el de las familias informantes, u otros que pudieron haber intervenido en el episodio. Incluso, el lugar y la fecha precisos constituyen una incognita. Todo esto configura un cuadro donde resulta bastante impracticable realizar una investigacion.

Aun asi, veamos lo que dice el matutino La Nueva Provincia (2), de Bahia Blanca, respecto de la supuesta intervencion policial : “En el primer momento, la version cobro un cierto cuerpo, maxime cuando estaba inscripta en las paginas de un diario cole­ga. Los contactos que mantuvimos de inmediato con las autoridades policiales de esa ciudad (de Gral. Pico), con la Jefatura de Policia de la Pcia. de La Pampa y con nues­tros corresponsales, no nos ha permitido confirmar dichas versiones”.

A traves de esta tentativa de investigacion periodistica, surge una posible prime­ra contradiccion, por cuanto la version original (proveniente de la campesina, y de ella al vecino, de ahi a las señoras y por fin al diario local) indica que la policia estaba bien informada del caso.

Queda claro que la cronica de La Reforma, ademas de sucinta resulta imprecisa y superficial. Asimismo, pese a dar la alerta inicial, el periodico no ha seguido las alternativas de la investigacion, o una continuidad informativa hasta su evaluacion fi­nal. Por otra parte, se ha “reservado” ciertos datos que hubieran permitido efectuar una concienzuda encuesta, y en cambio, publico detalles frivolos y espectaculares del encuentro con los “gigantes horribles”.

Tiempo despues, el entonces director del diario Jose Matilla, respondio una carta al ufologo Hector P. Anganuzzi (3), en estos terminos: “Por mas que no se dijo en el diario, se supo mas tarde, y trascendio en el ambiente, que (la testigo) acusaba sig­nos de perturbacion psiquica, como una segura secuencia de lo advertido”. Esta curiosa declaracion no ayuda a sortear el embrollo, pues el articulo de referencia si señala que la mujer tuvo un ataque de nervios y debio ser internada para su tratamiento.

OTRAS VERSIONES DEL MISMO CASO

Tres dias despues de la publicacion local, la prensa argentina y extranjera (4) da otras versiones. Las agencias noticiosas Reuters, AFP, ANS y EFE contribuyen a su difusion, basandose en distintas fuentes.

A modo de ejemplo, el matutino El Diario, de Parana (ER), a traves de un cable de la agencia italiana ANS fechado el dia 24, da su propia version “recogida en la localidad de Speluzzi, Vertiz”. Por la tarde La Razon, de Buenos Aires, reproduce textualmente el cable, pero sin mencionar la agencia (5). El 26 el diario Cordoba, de Cordoba, reproduce la noticia de su “colega metropolitano” (6).

Asi es como la noticia de La Razon vuelve a ser el epicentro del interes y propagacion del tema. La informacion (que suponemos sera de ANS) da algunas precisiones sobre aspectos secundarios, pero continua siendo en lineas generales muy pobre. No se especifica la fecha del evento, ni los nombres de los involucrados, ni el sitio exacto donde habria ocurrido la extraña observacion. En cambio, indica que se produjo en Spe­luzzi o Vertiz, localidades muy proximas entre si y cercanas de General Pico (16 y 34 Km. al norte). Ademas, informa que se trato de un solo ser (no dos) que bajo de un pla­to volador de unos 5 m de diametro y visto a 150 m, para luego perderse en direccion norte, circunstancias en que el esposo de la protagonista alcanzo a ver cuando se mar­chaba.

A pesar de tantos detalles que, en definitiva, nada aportan al esclarecimiento del episodio, tenemos fundadas sospechas que esta version ha sido tomada -con algunas variantes- de la original, sin que mediara una encuesta por parte de los corresponsales de la agencia noticiosa[1].

ALGUNAS CONSIDERACIONES

Con cierta aproximacion, ha sido posible seguir la secuencia de la informacion a par­tir de hacerse publica en un diario local, a traves de lo cual es posible notar el ma­nejo poco estricto de los datos y los efectos de la transmision de una noticia. En relacion a esto, Anatole France destaco que los testimonios de un mismo hecho son con frecuencia contradictorios e inconciliables, y sobre todo que su abundancia, lejos de contribuir a escribir la historia, la desfiguran. Imaginemos que ocurre cuando dichos testimonios ni siquiera son de primera mano, y sin posibilidad de escrutinio o verificacion. Por eso, como señala R. Clerquin, “existen otros muchos ejemplos de testimonios sospe­chosos y es lamentable la falta de seriedad de los que lo acogen”. De ahi, prosigue, que “la eliminacion de estos casos nos hace progresar sobre el camino de la verdad, puesto que permite precisar los limites y sacar algunas enseñanzas” (8).

No hay dudas que existe una gran dificultad cuando estando los hechos tan enreda­dos, se quiera sacar conclusiones a favor. Atendiendo al proposito de discernir si la informacion que nos llega es rumor o relato de un acontecimiento veridico, se ha de observar si su contenido es de evidencia proxima o remota, accesible o inaccesible. En el rumor, segun G. W. Allport y L. Postman, el nexo de comprobacion ha desaparecido o casi. Se reduce a algo tan insustancial como el muy sabido y elusivo “es veridico pues el me lo aseguro a mi y a todos nosotros”, con la pretension de buena fuente. Aun cuando el elemento de prueba indubitable esta representado por la impersonalidad de un vago pronombre (9).

Las informaciones utilizadas aqui y que tienen su origen en despachos de prensa, reportajes o intervius privadas, son todas de baja confianza, pudiendo comprobar en casos semejantes que ciertos periodicos acogen, presentan y comentan los testimonios y rumores obtenidos sobre este asunto en unas condiciones que no son de las que deben caracterizar el ejercicio del periodismo: control y objetividad de la informacion.

Desde otra perspectiva, es posible que esta supuesta observacion se inscriba dentro de un conjunto de episodios ufologicos registrados en la zona durante esos dias, o semanas, y de los cuales La Reforma siguio sus alternativas (10). Tampoco puede pasar desapercibido que la publicacion del caso coincide con el lanzamiento al espacio[2] del cuarto astronauta norteamericano, Scott Carpenter, dos dias antes (11).

REFERENCIAS

(1) La Reforma, Gral. Pico, LP, 22 mayo 1962; p. 4.

(2) La Nueva Provincia, Bahia Blanca, BA, 25 mayo 1962.

(3) Anganuzzi, Hector P. Historia de los platos voladores en la Argentina. Plus Ultra, Buenos Aires, 1976; ps. 175/176.

(4) Vease: Banchs case reference, by Richard W. Heiden. En pag. 27.

(5) El Diario, mat., Parana, ER, 25 mayo 1962; p. 1; La Razon, vesp., Buenos Aires, 25 mayo 1962.

(6) Cordoba, Cordoba, 26 mayo 1962; p. 1.

(7) Pueblo, Madrid, ESP., 25 mayo 1962; p. 24.

(8) Cap. R. Clerquin, “Los platos voladores”, en: Boletin del Centro Naval, Buenos Aires, vol. LXXI, marzo-abril 1954, N° 615, ps. 921/951.

(9) Allport, Gordon W. y Leo Postman. Psicolog1a del rumor. Psique, Buenos Aires, 1953. p. xiii.

(10) La Reforma, General Pico, LP, 17 mayo, p.2; 18 mayo, p.3; 19 mayo, p. l; 22 mayo, p. 4; 24 mayo, p. 2; y 30 mayo 1962, p. 4.

(11) La Reforma, General Pico, LP, 24 mayo 1962, p. 1.
[1] Este no es el unico caso. La agencia española EFE recoge una noticia atribuida a la television argentina y asegura que “tecnicos de las (?) Fuerzas Aereas trasladados al lugar” confirmaron la quemazon de la hierba (?). Recuerdese que los informes restantes indican que fueron policias. Aunque tampoco fue confirmado.

[2] La Aurora 7 fue lanzada el 24 de mayo, y cumplio en hacer tres orbitas a la Tierra

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