CONTACTO DEL 3 TIPO EN LA PROVINCIA DE SANTA FE, ARGENTINA (1980)

FICHA TECNICA.
FECHA: 19 de Junio de 1980. HORA: 23.00 Hs. aproximadamente.
LUGAR: Interseccion de calles ituzaingo y Firmat. Barrancas, provincia de Santa Fe. ARGENTINA.
TESTIGO: Antonio Gerardo D’Amico, argentino, 45 años de edad (fecha nac.: 25/5/35), casado, dos hijos. Empleado administrativo del Hospital BARRANCAS.
INVESTIGACION: Osear Alberto Alemano, con la colaboracion de Hugo Carabajal, Carlos Acosta y Miguel Dionisio.
LOS HECHOS

Fue en la noche del jueves 19 de junio. Eran aproximadamente las 22.55 hs. de aquella tipica noche invernal. En el edificio de la comu­na, situado en la calle Alem y pe­gado a la comisaria, habia concluido una asamblea en la cual participo como miembro el señor Antonio Gerardo D’AMICO.

Luego de rechazar una invitacion para ir a tomar un cafe, el señor D’Amico se despidio y emprendio el regreso a su casa. Hacia mucho frio y tenia los pies helados. Deseaba cuanto antes estar de vuelta en su hogar. Cruzo en diagonal la plaza desem­bocando en la calle Ituzaingo a cuatro cuadras de su domicilio. Comienza entonces a caminar por el centro del pavimento con paso normal.

Ya eran casi las 23 Hs. Fal­tando pocos metros para llegar a la interseccion con la calle Firmat, D’Amico levanto la vista pudiendo ver algo en la esquina de la fabrica de perchas. Por el intenso, frio reinante bajaba la cabeza tapan­dose con la manta que traia puesta.

Luego de hacer unos metros, ese “algo” le hace levantar nuevamente la vista, y es entonces cuan­do puede ver a dos seres, de apro­ximadamente un metro diez de al­tura, parados frente a la pared de la ochava de la fabrica de perchas.


Durante la reconstruccion del suceso, el tesiigo indica la posicion exacta que ocupaban las entidades humanoides.

D’Amico detiene su marcha debajo del foco del alumbrado publico, que esta en medio de la bocacalle, y a unos doce metros del lugar donde los seres se hallaban. Des­de alli los observo perfectamente: parecian como dos criaturas. Te­nian algo asi como un casco y unas botas con especie de chapa, a modo de refuerzo en las botas y similar en los cascos romanos, sobre el supuesto casco de los se­res. Vestian una especie de buzo ajustado al cuerpo que tenia una contextura sumamente atletica. El traje parecia ser luminoso (como la luz que queda despues de aplas­tar una luciernaga en la palma de la mano, dice D’Amico). Uno era de color aluminio (plateado) y el otro rosa palido. No se les veia la boca ni la nariz, y los ojos eran grandes, parecian antiparras. Eran cabezo­nes y no tenian (al menos no se les notaba) guantes ni cinturones.

Se encontraban bajo una ventana y miraban en direccion al testigo. Este avanzo unos metros para vol­verse a detener, siempre en el me­dio del pavimento, a la altura de un arbol y una piedra. Los observa nuevamente siendo en ese instan­te que el ser de color aluminio comienza a moverse. D’Amico siente un extraño malestar en los ojos. El ser esquiva el arbol y la piedra, y cuando iba a bajar el cordon del pavimento, D’Amico reinicia la marcha pero esta vez con paso mas ligero, siempre con un extra­ño malestar (como un ardor) en los ojos. Camino unos cuantos metros y al darse vuelta vio que los dos se­res estaban siguiendolo: el de alu­minio, unos 7 metros tras el, y el rosado palido tras el de aluminio. Habia hecho casi 25 metros cuan­do ve una cochera con la luz pren­dida. Suponiendo que habria al­guien alli, comienza a caminar en esa direccion. Al darse vuelta nuevamente, se encuentra con la sorpresa de que los seres habian DESAPARECIDO. Con asombro y ya con un poco de temor, D’Amico comienza a mirar en todas las di­recciones tratando de ubicarlos en algun lado ya que resultaba impo­sible que se ocultaran en algun lu­gar. ¿Por que? Por dos razones:

1) Porque no habia lugar para ha­cerlo, sin que pudiesen ser visuali­zados.

2) Porque su forma de caminar, de desplazarse casi mecanicamente, les impedia correr con la increible velocidad que hubieran tenido que hacerlo para llegar hasta la es­quina y ocultarse en la calle Firmat.

1 – D’Amico se detiene por primera vez.
2 – Segunda observacion – Aqui se produce la irritacion en tos ojos.
3 – Al darse vuelta habian desaparecido las entidades que lo seguian.
Trayecto seguido por D’Amico.
Trayecto hecho por los humanoides.

Evidentemente los seres no se habian ocultado, sino que habian DESAPARECIDO EN EL AIRE.

Una observacion que nos hace reflexionar: ¿existe algun tipo de manipulacion interdimensional por parte de estos seres?; en otros Iugares los seres se desmate­rializaron en un rayo de luz: ¿puede concebirse aqui una posibilidad semejante?

Intrigado, D’Amico reinicio su marcha con el fin de llegar a su ca­sa lo mas rapido posible. En ella se encontraban su esposa Nelida Jaimes de D’AMICO y su hija, am­bas mirando una novela por televi­sion. El señor D’Amico ingreso a su hogar CALLADO, EXTRAÑO; cosa que, segun su esposa, no es normal en el. Al verlo en ese esta­do, Nelida le pregunto si habia tenido algun problema, si discutio o peleo en la reunion. Ante la respuesta negativa de su esposo, Nelida le hizo notar lo intensamente ROJO (como IRRITADO) que tenia los ojos. Entonces D’Amico, sumi­do en un gesto de incertidumbre, se dirigio al baño. Alli pudo comprobar lo enrojecido e inflamado que tenia los ojos; como si, efectivamente, hubiese estado pe­leando, cosa que por supuesto, no habia ocurrido. Fue entonces que D’Amico relato a su esposa la increible aventura que le habia tocado vivir.

Si bien no habia sentido miedo durante su encuentro con los humanoides, fue despues, con el transcurso de las horas, cuando se puso a pensar en el eventual ries­go que corria su vista, recien ahi fue cuando sintio miedo. Y ese miedo era logico, ya que esa irrita­cion comenzo lentamente a causarle mucho ardor, sensacion que se mantuvo durante los dias siguientes. Al mismo tiempo, D’Amico sufrio una intensa sensa­cion de SED, sensacion que tambien duro dos dias y que lo obligo a ingerir grandes cantida­des de agua.

OPINIoN MeDICA

A la tarde del dia siguiente (vier­nes 20), D’Amico consulto a su me­dico amigo; uno de los items fundamentales en la investigacion fue, naturalmente, hablar con el fa­cultativo. En el Boulevard San Martin casi esquina Maipu, se encuentra la Clinica del .doctor William E. MARTELLOTTO, medico clinico de Barrancas y amigo personal del se­ñor D’Amico.

Lo que sigue es la opinion medi­ca del Dr. Martellotto sobre el esta­do general de Antonio Gerardo D’Amico, al dia siguiente de su encuentro:

IRRITACION EN LOS OJOS, SIMI­LAR A LA PRODUCIDA POR UNA SOLDADURA ELeCTRICA. MUY NERVIOSO Y ALTAMENTE SENSI­BILIZADO. SE LE RECETO UN SE­DANTE NERVIOSO Y UNAS GO­TAS PARA LOS OJOS. NO SE LE RECETO ANaLISIS PUES NO FUE CONSIDERADO NE­CESARIO. FUE MAS UNA CON­SULTA DE AMIGO QUE DE PRO­FESIONAL.

El malestar en los ojos —que lo tuvo tan preocupado— duro apro­ximadamente dos {2} dias, al igual que la sensacion de sed. Trans­currido ese lapso, ambos proble­mas desaparecieron sin dejar se­cuelas.


El Sr. Antonio D’Amico comentando a sus amigos la experiencia que vivio.

CONCLUSIONES DEL CASO

El testimonio brindado por el se­ñor Antonio Gerardo D’Amico po­see, dada la ausencia de pruebas materiales como asi tambien de otros testimonios de ese mismo fenomeno un indice de confiabilidad sumamente relativo.

a traves de toda la informacion e investigacion realizada en la zo­na, asi corno los analisis poste­riores del suceso, se puede arribar a las siguientes conclusiones:

1) El caso puede darse como un CONTACTO DEL TERCER TIPO, donde un testigo calificado se enfrenta con dos humanoides.

2) En base a las investigaciones, se ha descartado un caso de alucina­cion o fraude, fraguado por el testi­go.

3) Coincidente con este suceso, hubo un hecho similar en la locali­dad de GALVEZ (Prov. de Santa Fe). Segun la informacion periodis­tica proveniente de esa localidad santafesina, en momentos en que un profesor de gimnasia regresaba en una pick-up en compañia de un grupo de alumnos, observaron a pocos metros del lugar la presen­cia de extraños seres de pequeña estatura que despedian una gran luminosidad. Igualmente, los mis­mos seres fueron vistos en la loca­lidad de ROSARIO (Santa Fe).

4) En este caso se repiten muchas PAUTAS DE COMPORTAMIENTO que se reiteran en diversas mani­festaciones OVNI sucedidas en otras partes del mundo: agua (presencia del rio CORONDA), cables y transformado­res de alta tension (uno de ellos a 150 m. del lugar del avistaje), vias ferreas (Ferrocarril General Belgrano).

5) Los humanoides tienen una con­formacion antropomorfica que se repite en innumerables casos su­cedidos en todo el mundo.


Humanoide visto por Johannis en Carni (Italia) el 14 de agosto de 1947.

A partir del año 1980 esta tipologia humanoide se ha observado reitera­damente en la Republica Ar­gentina.

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