
UNA CIUDAD CORDOBESA QUE REGISTRA ANTECEDENTES DE ESTE TIPO DE MARCAS
UNA INVESTIGACION DE VISION OVNI Y EDOVNI
El tranquilo pueblo de Las Perdices, nunca imaginarテュa que algo lo sacarテュa de su usos y costumbres. De gente sencilla y muy amable, sus emociones pasan por los "fierros" como muchos dicen en el lugar, por la gran aficiテウn que tienen por el automovilismo de competiciテウn, que ubica un taller por cuadra. Sin embargo, el martes 24 de abril hubo una noticia que cambiarテュa el eje. En un campo de la Familia Tossi / Tossi, un extraテアo cテュrculo de 25 mts. de diテ。metro, apareciテウ de la nada.
UBICACION GEOGRAFICA
Las Perdices, se ubica en el Centro SE de la Provincia de Cテウrdoba, a casi 42 Km de Villa Marテュa y a 11 km de General Deheza, centro de la actividad econテウmica de la regiテウn, por la aceitera que produce Natura.

Cuando uno ingresa a Las Perdices, se da cuenta de lo tranquilo y ordenado del lugar. Su construcciテウn, estテ。 basada en una cuadrado perfecto, uno de sus lテュmites es la ruta 158, corredor fundamental entre Brasil y Argentina.

Todas sus calles son doble mano y anchas, con varios Bulevares, que la embellecen. Plaza central, iglesia, policテュa, marcan la traza de una tテュpica ciudad del interior.


Nuestro objetivo era inmediatamente ubicar a Guillermo Gonzテ。lez, productor, conductor y socio en la LRN841, FM 102.1 Mhz, Las Perdices y editor del blog Las Perdices Ya, quien hiciera posible el acceso a la informaciテウn y a los testigos.
LA INVESTIGACION
FICHA TECNICA:
Caso: Huella circulas Las Perdices Lugar: Las Perdices, Cテウrdoba. Ubicaciテウn de la marca: a 1000 mts. al Este del casco urbano. Campo propiedad: familia Tossi / Tossi, (en concesiテウn para la siembra) Tipo de siembra: Sorgo Fecha de hallazgo: entre el 7 y 8 de abril 2012 Tamaテアo de la marca: 25 mts. x 25 mts. con la particualaridad de dos lados rectos de 12 mts. Antecedentes en la zona: Si - aテアo 1998
Equipo de investigaciテウn: Silvia Pテゥrez Simondini Walter Vergara Georgina Moreyra Andrea Pテゥrez Simondini Luis A. Reinoso

Llegamos a la radio, donde quedamos en encontrarnos con Guillermo Gonzテ。lez, y de allテュ planificamos los primeros pasos.


Guillermo, tenテュa planeado que para aprovechar el sol, puesto que llegamos pasado el mediodテュa, fuテゥramos directamente al lugar de la marca, cosa que hicimos y luego supimos que fue una buena decisiテウn, porque la luz la aprovecharテュamos al mテ。ximo y porque mテ。s tarde empezarテュan a trillar la zona.
Partimos rumbo al lugar y allテュ ya nos sorprendiテウ la cantidad de personas que se deleitaban con la anomalテュa.
 Mapa donde podemos observar la huella en relaciテウn al casco urbano
No pudimos abstraernos de la inmensidad del cテュrculo, y tambiテゥn rテ。pidamente tomamos vista de lo deteriorado que estaba.

Una vez que observamos el perテュmetro, comenzamos a trabajar sobre una foto aテゥrea que nos seテアalaba claros en algunas zonas cercanas a la marca, que tenテュamos que verificar.

En esta imテ。gen podemos observar los caminos de ingreso a la huella por parte de la gente y una serie de claros en la parte inferior de la misma, y quizテ。 lo mテ。s interesante, es que dos de sus bordes, presentaban lテュneas rectas.

Una ves allテュ, revisamos todo el exterior de la marca, en bテコsqueda de respuestas a esos claros que veテュamos desde la foto aテゥrea, y esto fue lo que encontramos.
 Aquテュ con el Dr. Reinoso examinando el perテュmetro


Estos claros, son los que identificamos en los cテュrculos en la foto aテゥrea, sin embargo, el nivel de invasiテウn que hubo en la zona, no nos permitiテウ determinar con exactitud, si fueron realizados por los curiosos, a pesar que la gente que trabajaba el campo, nos manifestaran que por ahテュ la gente no entraba. Vale aclarar, que la empresa que es consignatario del campo, siempre tuvo gente, cuidando la siembra, puesto que el sorgo estaba para la trilla.
Luego de esa revisiテウn minuciosa que llevテウ aproximadamente una hora, nos dedicamos a tomar las medidas de la marca, logrテ。ndose los siguientes resultados:

Nos concentramos posteriormente a ver las condiciones de las varas y del pasto, que presentaban las caracterテュsticas de no estar quebrado sino doblado. Hay una parte muy interesante, donde se halla pasto, solo en un lugar determinado, que mantiene la orientaciテウn de los tallos.
 Aquテュ con el Dr. Reinoso, observando en terreno, una de las rectas (12 mts. de largo)
 Observando las varas del sorgo
 Aquテュ tratando de determinar la orientaciテウn de la huella, arrojando 60 grados SE.
 Aquテュ observamos la anomalテュa en el pasto.
Otra de las cosas que verificamos, fueron las perforaciones que hallamos, dado que sabテュamos de antemano que un organismo dependiente del gobierno de cテウrdoba, habテュa estado tomando muestras. Se trataba de COPRECOR (Centro de Excelencia en Procesos y Productos Cテウrdoba),Centro tecnolテウgico de pensamiento, experimentaciテウn y anテ。lisis destinado a satisfacer las demandas del sector productivo y de la sociedad, en lo relacionado a APLICACIテ哲 DE CONOCIMIENTOS para desarrollo de productos, mejora e innovaciテウn de procesos y prestaciテウn de servicios de excelencia, dentro del marco de las polテュticas del Gobierno de la Provincia de Cテウrdoba Gracias a la gentileza de Guillermo Gonzテ。lez, podemos mostrarles como estuvieron realizando trabajo de campo.



 Tテゥcnicos del organismo durante el trabajo de campo
Uno de los factores a determinar, era en que momento se descubriテウ el cテュrculo, dato que se volvテュa todo el tiempo esquivo. Entrevistamos a varios trabajadores rurales, principalmente a los que trabajaban el campo. Si bien ninguno de ellos, daba un dテュa preciso, todas las informaciones circunscriben la huella entre el 7 y 8 de abril. Nos concentramos en los trabajadores del contratista,especialmente en el tractorista, que nos dio el dato mas firme. Medio esquivo al comienzo, incluso al punto que nos jugテウ una broma pesada que asustテウ a todos los curiosos que se encontraban dentro del campo, ya que con la maquina trilladora, comenzテウ a trabajar en la siembra, poniテゥndose muy cerca de nuestra posiciテウn.
 Mテ。quina agraria que levantaba la siembra.
Sin perder tiempo, me aproximテゥ a al maquinista para buscar informaciテウn y para que me permitiera tomar fotos desde altura.


Otro de los interrogantes giraba en como se hallテウ este cテュrculo, dando como respuesta que lo hizo un tractorista desde el camino rural, en el momento que pasaba con la maquina trilladora por allテュ, Desde lo alto, pudo identificarlo. Estテ。bamos con suerte, puesto que despuテゥs de algunas horas, una mテ。quina similar pasテウ por el camino, por lo que me permitiテウ subir y comprobar que lo manifestado era correcto, dado que se podテュa apreciar perfectamente el dibujo.





Aquテュ uno de los tractoristas que nos dio la posibilidad de realizar la toma.
Nos retiramos a la puesta del sol, con una agenda activa de entrevistas, que nos llevaron a conocer casos sucedidos en aテアos anteriores. Nos dirigimos a la casa de una de las familias, que llamaron Alvarez, como forma de resguardar su identidad, que nos relataron un suceso del aテアo 1998, donde sus hijos, tuvieron una experiencia increテュble al regresar de un boliche bailable de la localidad de general Deheza. (mテ。s adelante subiremos el audio de la entrevista). Estando en su casa, Guillermo nos acercテウ el testimonio de una vecina de Las Perdices, que fue a observar la huella junto a su hija el dテュa sテ。bado 28 de abril. Mテ。s allテ。 de la curiosidad que por sテュ le despertテウ este cテュrculo, la anomalテュa en su caso, se diテウ con su celular, ya que cuando estaba filmando en el lugar del hecho, una extraテアa interferencia, se apoderテウ de su telテゥfono, un Nokia C3 de テコltima tecnologテュa. Aquテュ el video.
Estarテ。n pensando lo mismo que nosotros al momento de ver el video, y lテウgicamente que despertテウ curiosidad. Lo cierto es que el telテゥfono solo produjo esa falla en ese momento.Segテコn manifiestan los testigos, ni antes ni luego de esta grabaciテウn volviテウ a realizar una irregularidad en la grabaciテウn como esta.
Otro de los testimonios que nos interesaba obtener, era el de un propietario de campos del lugar, del cual vamos a resguardar tambiテゥn su verdadera identidad, que quizテ。 sea lo que mテ。s buscamos en terminos asociativos al evento que nos llevテウ a Las Perdices. La apariciテウn en el aテアo 1998 de dos huellas en un campo casi pegado al actual.
Logramos entrevistarnos con Tony, a la maテアana del Martes 1 de mayo, y en forma increible obtuvimos un relato muy preciso de lo sucedido en aquel aテアo. A diferencias de meses, aparecieron dos tipos de marcas. Este caso, junto a los otros los desarrollaremos en un segundo informe, dado que el material estテ。 en proceso.
Regresamos una vez mテ。s a la huella, ya que querテュamos observar como habテュa quedado el campo, despuテゥs del paso de la trilladora. Cuando arribamos al lugar caminamos el campo, con Walter Vergara y Georgina Moreyra, que se nos unieron en la asistencia investigativa, y la imテ。gen realmente habテュa sufrido una profunda trasnformaciテウn, sin embargo la marca seguテュa latente. Asテュ quedテウ:


Mucho mテ。s no habテュa por hacer en el lugar, con la satisfacciテウn de la tarea cumplida, ganテ。ndole al cansancio que nos invadテュa a todos. Las personas acapararon a los investigadores con preguntas de todo tipo, siendo realmente increテュble, la cantidad de experiencias que surgieron de esas conversaciones.
 Aquテュ Silvia Pテゥrez Simondini, respondiendo las consultas de la gente
 El Dr. Luis Reinoso, poniendo en conocimiento de los presentes, aspectos vinculados a la investigaciテウn llevada a cabo
Queda mucho material por procesar, con casos reveladores, que supieron investigar los colegas el Dr. Daniel Lewis y Miguel Angel Sosa de la localidad de Rテュo Cuarto, con los cuales estamos en contacto para realizar una estudio comparativo con respecto a los casos del 98.
Despuテゥs de un almuerzo increテュble en el Club San Lorenzo, donde tuvieron la deferencia de abrirnos a pesar del feriado, y repasando cada situaciテウn de lo actuado, decidimos pasar por una imテ。gen en la ruta para agradecer lo afortunados que somos en poder hacer esto que tanto nos apasiona. Estamos muy contentos y agradecidos de haber compartido esta investigaciテウn con un investigador de la trayectoria de Luis Reinoso, logrando intercambiar puntos de vista y avanzar en las conclusiones del caso.


En la segunda entrega, veremos pormenorizadamente los casos de aテアos anteriores y creemos que marcan un antecedente importante en relaciテウn a este hecho particular. Asテュ que amigos, un poco de paciencia el fin de semana se viene la segunda parte.
Una investigaciテウn de Visiテウn Ovni
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