HUINCA RENANCO, CORDOBA: EL GRITO PRIMORDIAL (09 AGO 1994)


Aun estaban vivos los festejos por el tradicional Dia del Niño, cuya celebracion en ese año de 1994 se extendio durante la segunda semana de agosto, cuando una niña de apenas 9 años de edad, conjugando el temor y el deseo, fue testigo de un excepcionalHuinca Renanco (1) La precoz testigo de un ET episodio ocurrido en Huinca Renanco, localidad del sur cordobes, casi limite con La Pampa. El informativo del canal 4 de television Huinca Cable Vision y la radioemisora LV 22 Radio Huinca, seguidos por el canal 3 de Santa Rosa, no demorarian en entrevistarla[1] y pronto la noticia comenzaria a trascender a traves de la prensa de todo el pais.

En la mañana del 9 de agosto de 1994, Silvana Soledad Z. salio de su casa rumbo a la escuela. Tras recorrer unos metros escucha un sonido que le llama la atencion. Al darse vuelta, avista suspendido en el aire a la altura de un poste de electricidad un objeto circular del cual asoma por un ventanal el rostro de un ser de tez verde, grandes orejas puntiagudas y con tres ojos que la mira estaticamente. De inmediato, se abre una portezuela o rampa por donde sale una mano, cuyo brazo se extiende en forma desmesurada hasta tocar un arbusto, al tiempo en que escucha como unos pasos saliendo del ovni. Presa de terror, clama por su madre y en un instante, el brazo se retrae y se cierra la puerta, momentos en que la niña sale corriendo hacia la esquina, donde se encuentra con una amiguita, quien habria alcanzado a ver el destellante objeto.

LA INVESTIGACION

Nuestro primer contacto se produce con los medios periodisticos locales, quienes coinciden en darnos una referencia favorable acerca de la testigo y de su nucleo familiar (en conocimiento por tratarse de una comunidad relativamente chica), a la vez de brindarnos su colaboracion a fin de poder cumplir con nuestro proposito. Fue asi como hablamos previamente con los abuelos, dando su conformidad para una ulterior entrevista con la pequeña.

La misma se realizo horas mas tarde en su vivienda, donde vive junto a sus padres y hermana, situada en la calle Aragon, en el Barrio Norte de Huinca Renanco, frente al mismisimo lugar de los hechos. Tras una breve charla, Silvana Z. (cuyo apellido decidimos omitir) desea mostrarnos el sitio donde habria aparecido el inusual portento, aceptando reconstruir el episodio. Se la observa segura, algo tensa, pero en todo momento inquieta y colaboradora.

De este modo, Silvana expondra en detalle lo ocurrido aquel martes 9 de agosto.

El relato:

“Me levanto mi mama a eso de las 7,30 horas para ir a la escuela. Me dio el desayuno y sali. Tengo la costumbre de ir por el medio de la calle. De pronto, escuche un ruido: crashhh, algo asi, y me di vuelta. Vi entonces una cosa redonda como una mesa y grande como una casa. Tenia un vidrio negro y vi una cara verde, con orejas en punta y tres ojos. Despues, se abrio una puerta, salio una mano y toco la planta. Escuche pasos ahi adentro. Pegue un grito, mama salio y ahi estaba en la esquina mi amiga Yamila, que vio cuando se iba para arriba, y salimos corriendo. Cuando regrese de la escuela mi Huinca Renanco (3) Silvana señala el lugar donde aparecio y desaparecio el fenomenomama me conto que la perra rasguñaba la puerta, el vidrio, se iba para su pieza. Despues de aquel dia ella me tiene que acompañar, o mirarme cuando voy y vengo de la escuela”

Tras el relato libre del caso, sencillo, descriptivo y forzosamente despojado de emotividad, procedimos a reavivar su testimonio siguiendo cierto orden, interviniendo ahora con preguntas.

Silvana se levanto pasadas las 7,30 horas, su madre le preparo el desayuno y salio de su casa alrededor de las 8,00 horas para dirigirse a la Escuela “Paso de los Andes”, distante a unos 150 metros, donde cursa el cuarto grado. Estaba amaneciendo y habia algunas nubes en el cielo. En esos momentos no observo a otras personas transitando por esa calle, aunque noto algunas que lo hacian por las transversales, a cierta distancia, sin que hayan visto -al parecer- nada extraño.

Como es su costumbre, tomo por el medio de la calle, aun de tierra, y anduvo unos diez o quince metros. De pronto, a sus espaldas, escucho un zumbido ligero, como un escape de aire, un pshhh, o crashhh, segun su onomatopeya. Al darse vuelta, observo frente a su casa, al este, sobre la misma calle y junto a un poste de electricidad, un objeto redondo (esferico) de unos 4 o 5 metros de diametro que permanecia suspendido, como flotando, a una altura estimada en un metro, o mas. Alli iria a permanecer inmovil durante toda la observacion. Tenia varios focos de luz (amarilla, roja, azul, verde), y remataba en una suerte de pequeño domo de coloracion y destellos amarillos, con dos antenas quebradas y abiertas hacia arriba.

El objeto presentaba un ventanal negro, donde se notaba en su interior el Huinca Renanco (4) La niña en la descampada calle de su casarostro de un ser que parecia mirarla impasible. “Eso es lo unico que vi -nos dice Silvana-, la cara y no se que mas adentro, podrian ser teclas, como de una computadora, hacia un costado”. El marciano o extraterrestre, como le llama, era verde, tenia dos grandes orejas en punta y tres ojos.

De pronto, se abrio una puerta a modo de rampa de superficie plana, sin escalones, de un metro por dos cincuenta de alto, sobre un fondo negro, y por ella asomo una mano pequeña (que compara con la suya) con tres dedos, y enseguida el brazo (volviendo a hacer la misma comparacion), de color verde. Al tiempo en que continuaba a la vista la cara del extraño personaje, el brazo comenzo a estirarse en forma elastica hasta tocar el tronco de una planta de libustre disciplinado que se halla a orillas de la calle, en la acera de su casa.

Con voz notoriamente angustiada, Silvana relata: “Me quede asombrada mirandolo, hasta que salio la mano y toco la planta; entonces escuche como unos pasos (tac-tac-tac) que iban bajando y se quedaron ahi; bah, yo no se si subieron, porque solo los escuche, entonces empece a gritar, y grite: ¡¡Mami!!, y vi como se cerro todo, la mano en un segundo se metio adentro, se cerro la puerta y las luces empezaron a girar, a encender y apagar”.

La niña continua su agitado relato: “Como la mano toco la planta, yo pense que me iba a agarrar, ¡venia para la casa! Pero cuando grite, ¡se cerro todo! y ahi yo me di vuelta, sali corriendo y me encontre con Yamila. Ella lo vio subiendo, tomando para un costado y yendose detras de una nube”.

Su mascota, una perra mestiza y overa a la que llaman Mecha, tambien estuvo presente en el lugar del avistamiento, pero en silencio, aunque por la noche se habia mostrado inquieta, debiendo ser puesta afuera de la casa por sus amos. “Mama la habia sacado al anochecer porque molestaba, iba al dormitorio, la echaba y volvia otra vez. No se que habra hecho durante la observacion, pues me quede mirando al ovni”, cuenta Silvana. Tampoco los demas caninos de la zona parecen haber mostrado inquietud alguna. “Escuchaba unos ladridos -nos dice- pero no creo que fuera por eso”.

Los miedos

Al llegar a la escuela, las dos niñas se encuentran con unas compañeras del curso y les narran lo ocurrido. “Despues ahi -continua Silvana-, como Huinca Renanco (5)compartiamos el miedo, intentamos jugar como queriendo olvidarnos todo lo que vimos, pero lo mismo teniamos miedo, y decidimos no decir nada”. Cuando salio de la escuela fue corriendo para su casa. Su madre le habia preparado la mesa para almorzar e, intrigada, pregunto: “¿Por que gritaste?”. Recien entonces pudo descargar su angustia, exponiendo en detalle su dramatica experiencia. “Le dije, pero no me creyo; solo lo hizo cuando supo todo lo de La Pampa, donde las vacas empezaron a correr hacia el frente de tormenta” (n: se refiere a una noticia que cobro inusitada publicidad, adecuada al contexto ufologico, sobre una estampida de animales en una amplia zona del sur cordobes y norte pampeano, la noche del domingo 7 y madrugada del lunes 8, en coincidencia con testimonios de personas que afirman haber escuchado estruendos y sonido de viento, y observado una potente luz blanca en el cielo).

Transcurridos los primeros momentos creyo ir olvidandose, “hasta que vinieron los de la television (tres dias despues, y nuevamente a los quince dias), y tuve que contar todo”. Reconoce que su caso le produjo mucho miedo, y tambien emocion, “porque vi algo que casi nadie habia visto, a un extraterrestre, y una mano que toco la planta”. Sin embargo, jamas pudo apaciguar sus temores: “Hay veces que por la noche me quedo sola y pasan propagandas de extraterrestres por la television, me da miedo de salir, pero voy afuera y miro hacia arriba por si veo algo, porque si me quedo adentro me da mas miedo de que alguien me levante, o que aparezca algo de lo que yo habia visto”. Manifiesta no haber tenido sueños relacionados, “pero me doy cuenta -nos dice- que ahora me acuesto de una manera y al dia siguiente me levanto de otra, que doy vueltas en la cama como temiendo de que algo me vaya a agarrar, o hacerme algo, y entonces doy vueltas por todas partes”.

Al preguntarle por su religiosidad, Silvana responde con una sonrisa encubridora: “Tome la comunion, y no fui mas, je. Pero ahora voy a ir los domingos. Le conte al padre el dia que me confese, y me dijo: “¡que bien!”. Con esto te quiero decir -atenuando la angustia- que hace tiempo me queria sacar todo el peso del miedo que tenia”.

Segun dice, “era de creer y no creer en los ovnis, pero lo mismo me daban miedo”. Menciona haber visto, tiempo atras, un video sobre extraterrestres traido por un tio, primo de su madre. Una curiosidad que se transformo en Huinca Renanco (6)interes luego de su experiencia.

Durante la entrevista Silvana aporta otro dato aparentemente significativo. Recuerda que en la noche del lunes habia estado viendo television. “El dia anterior, por la noche, pasaron el caso de un ovni -comenta-, era en un noticiero, periodistico. Habia aparecido un ovni y lo estaban filmando, y se veian las luces que se movian. Estaba sola. Mi mama estaba en esos momentos en la pieza con mi hermana Agustina, y mi papa no habia llegado aun. Tuve miedo, mucho miedo. Ahi, yo cambie de canal. Despues vino mi papa, cenamos y me llevo a la pieza con el, y miramos television. No me quise acordar mas del ovni”. Ante la sospecha de que Silvana podria haber confundido el dia, se muestra segura y aporta mas detalles. “Si, fue en la noche anterior, aunque a los dias pasaron otros casos. Habia un hombre que filmo todo, una luz arriba y otra chiquitina que se movia para todas partes -agrega-, y despues se fue, desaparecio…”.

Silvana retoma el hilo de su relato, anudando el fin del dia con su experiencia: “Siempre voy a recostarme un rato con mama, hasta que mi hermana se duerme y la pasa a mi pieza. Y ahi me voy a dormir. En ese momento escuchaba que la perra se iba para su pieza, la corria y volvia una y otra vez, hasta que la saco afuera, y quedo rasguñando la ventana. Me quede dormida. Por la mañana me levante y fue cuando sali de casa para ir a la escuela, y vi todas esas cosas”, concluye.

El testimonio de su madre

Graciela N. es una joven madre, que se desempeña como maestra del primer grado en la misma escuela a la que asiste Silvana, pero en el turno tarde. Manifiesta una gran preocupacion por todo cuanto le ocurre a su hija. Es vigilante, controladora. En relacion al caso, tal como lo manifesto desde un primer momento, sostiene no haber visto nada, pero hace hincapie en el comportamiento del canino, el cual esa noche estuvo molestando dentro de la casa hasta que decidio sacarlo. “A las 7,30 horas me levante para preparar el desayuno de Silvana y a eso de las 8,00 le abri la puerta, se despide, sale y se va a la escuela. Cierro la puerta con llave, y en cuestion de segundos siento un grito, ese grito de terror que dice ¡Mami! Abro nuevamente la puerta, salgo y la veo corriendo con la amiguita hacia la escuela, a casi cien metros. Como no vi nada raro, entre y me acoste. Huinca Renanco (12) En la calidez del hogar, la mama Graciela y Silvana Z.Instantes despues escuche que la perra, queriendo entrar, ladraba, lloraba, y vi que iba de un lado a otro. Cuando Silvana volvio al mediodia de la escuela, me conto lo sucedido y yo…, era creerle o no creerle. De noche se mueve mucho, algo que jamas hizo. Inclusive he tenido que salir a buscarla a la escuela. Tiene miedo. Tiene miedo que se le aparezca nuevamente”.

El relato de la amiga

Carla Yamila C. tiene la misma edad que Silvana y vive a unos 300 metros de su casa. Ademas de sus horas de escuela y una amistad, comparten la impresion de aquella experiencia conmovedora. Aunque mas no sea el tramo final de la insolita presencia.

Es que al momento en que Silvana profiere el grito, alertando a su madre, Yamila recien iba llegando a la esquina. Tras escucharla, pudo ver a su amiga que venia corriendo, aterrorizada, diciendo acerca de su vision. Al entrevistarse con los periodistas, tres dias despues, ella dira haber observado “una luz verde, roja y azul…, (por) la mitad, que se iba escondiendo detras de una nube”. Sus palabras parecian respaldar el patetico testimonio.

Nuestro encuentro con Yamila se produce despues de entrevistarnos con Silvana. En la oportunidad nos recibe su madre, Stella, quien de inmediato ofrece una opinion categorica: “Pienso que mi hija no vio nada. Que se encontro con Silvana, de quien es muy amiga, la vio tan inquieta, y le conto, le transmitio, y se sugestiono, ¡y bue!…; porque Yamila empieza a contar, y se corta. No es muy concreta”, apunta la madre.

Al rato aparece la niña. Delgada, timida, nos da un aspecto de cierta fragilidad. “Iba con mi mama a la escuela -comienza a narrar-, cuando veo como una pantalla, un sol, asi, con luces”. Apenas habian salido de su casa cuando Yamila le dice: “¡Mira el Sol, que raro!”. En efecto, la madre asiste afirmando que su hija le comento lo raro que estaba el cielo, hacia el crepusculo, pero no le presto mucha atencion. Eran cerca de las ocho de la mañana de un frio invierno. Caminan unos cien metros por la calle Balboa, en direccion este, cuando Stella saluda a su hija y se va. Yamila continua sola hasta la calle Aragon, donde siempre se encuentra con su amiga Silvana. “Yo vi un Sol, asi, con luces, redondo -nos cuenta-, con luces que se empezaban a ver”. Le preguntamos entonces si de este se trataba: “No se, era tipo el Sol…, a mi me parecio. Tal vez habia estado dormida, no se. Porque yo le dije a mi mama que el Sol estaba raro. Estaba anaranjado fuerte, tirando a rojo. Pero cuando llegue adonde me encontre con Silvana, lo vi todo con luces (destellos) alrededor, redondelitos, con rayas amarillas, otras rojizas que iban hacia arriba, y el centro anaranjado, o rosado, algo asi”. Yamila niega ahora Huinca Renanco (13) Carla Yamila C., la amigahaber visto luces verdes o azules, y señala que solo vio esa fuente grande de luz “mas o menos escondida” entre un monte de eucaliptos, al frente de la casa de su amiga, en la linea del horizonte. “Creeria que se habra movido, pero no se. Cuando yo lo vi, Silvana en ese momento me llamo, le di un beso y salimos corriendo. Apenas nos encontramos en la esquina ella me decia, me contaba lo que vio. Y yo le dije que habia visto eso, pero que no sabia que era, que podria ser el Sol”. Aun asi, fue generando un gran temor: “Me asuste -nos confiesa-, pero mas con lo que me conto Silvana”

La niña quedo realmente impresionada. “A veces soñaba o no podia dormir -comenta-; soñaba que estaba en el campo y aparecia una cosa que empezaba a dar vueltas y me agarraba. Todas esas cosas”. Sus trastornos no concluyeron en las pesadillas. Tambien empezaria a sufrir de enuresis, una perdida del control de miccion durante la noche.
[1] Se destaca la labor periodistica local de Carlos Genre, J. A. Tete Sineo (Huinca C. V.), y Graciela Argüello (LV 22), sumada a la de Oscar Christensen (canal 3, de Santa Rosa), quienes con gran responsabilidad dieron difusion al episodio.

ANaLISIS Y CONCLUSIONES

El contexto familiar

Silvana vive con sus padres, Guillermo, quien es viajante de comercio, y Graciela, maestra de escuela, y con su hermana menor, Agustina, de 1 año y diez meses a la fecha del caso. Sus abuelos maternos viven a la vuelta de su casa. En cierto modo, la experiencia ovni aparece como un punto de inflexion en la constelacion familiar, sea como causa o consecuencia. Sus progenitores manifiestan preocupacion por la niña. Especialmente, referida a su temor puesto en los “objetos no identificados”, y a sus dificultades de Huinca Renanco (8) La sinceridad es un rasgo distintivo de Silvanaaprendizaje o rendimiento escolar, a ciertas conductas hostiles, a sus celos fraternos, a sus afectos debido a las ausencias de su padre por trabajo, etc.

ente a ellos, Silvana expresa sentimientos de conflicto y de corte relacionados con su desarrollo y desapego, busqueda paterna y gran dependencia materna, sentimientos de insuficiencia de contacto, y actitud de celos animada por una fuerte problematica edipica. En suma, situaciones propias de un proceso de crecimiento, pero vividas intensamente.

La evaluacion psicologica

Silvana Z. nacio en Cañada Verde (Villa Huidobro, Pcia. de Cordoba) el 10 de junio de 1985. En la fecha de la entrevista tenia 10 años y 10 meses de edad. Con la conformidad de sus padres, se practico una entrevista diagnostica (individual, ademas de una familiar), y la administracion de un conjunto de tecnicas proyectivas de exploracion psicologica (H.T.P., Familia, Guestaltico Visomotor Bender, Completamiento de Frases de Sacks, Cuestionario Desiderativo, y Test de A-percepcion Tematica)

A modo de sintesis, puede señalarse que Silvana presenta una adecuada fortaleza yoica (n: al respecto, mencionemos que el yo asegura una funcion de unidad e integridad de la persona) y una buena recomposicion frente a las ansiedades persecutorias. Utiliza defensas esquizoides, y aun regresivas, ademas de la identificacion proyectiva y la formacion reactiva. Ante situaciones de angustia, emplea como mecanismos la negacion maniaca y la omnipotente. Es posible diagnosticar que sabe como defenderse, pero le resulta dificil y conflictivo establecer de que esta defendiendose.

Se halla atravesando un estado de cierta confusion que le impide discriminar correctamente la realidad, siendo su pensamiento fantasioso e inmaduro. Al respecto, su nivel de maduracion emocional no se corresponde con la edad cronologica, estableciendo su E.M. en 8 años. De inteligencia vivaz, los componentes afectivos parecen interferir en su aspecto madurativo (vale decir, por causas psicogenas). Aunque es imaginativa, no muestra facciones de personalidad fabuladora. Tampoco se observan signos de organicidad.

Posee rasgos neuroticos y algunos depresivos. Se advierte en ella una actitud defensiva, por vivencias de amenaza exterior y presiones, haciendose notoria su necesidad de alejamiento y, por otra, la tendencia opuesta. Esto le provoca incertidumbre, con temor a las relaciones interpersonales, acudiendo a la fantasia -a modo compensatorio- por sentimientos de insuficiencia de contacto.

Expresa situaciones recurrentes en torno a la dinamica familiar. Una percepcion de estar juntos, pero distantes. Aunque hay buena integracion, Huinca Renanco (14) Carla Yamila C.revela conflictos y dificultades comunicacionales y afectivas que predominan notablemente sobre su conducta. Poniendo en juego deseos o determinaciones inconscientes aparentemente contradictorias (ambivalentes), manifiesta marcada hostilidad y celos debido a una fuerte problematica edipica, cuya dificultad de controlar y dirigir los impulsos, le ocasionan temores. Su miedo aparece tanto en el deseo, el temor al deseo o al castigo

Para finalizar, debe destacarse que Silvana es una niña que no presenta caracteristicas psicopatologicas verdaderamente amenazantes para su integridad psiquica, sino acentuadas preocupaciones y conflictos propios de su edad, que se expresan en sintomas. Al respecto, se observan mayores posibilidades pronosticas, por cuanto su yo posee una amplia gama de defensas y un subsecuente afianzamiento frente a la ansiedad. La experiencia clinica muestra que en determinados casos, aun sin tratamiento, esos conflictos actuales desaparecen o se diluyen al cabo de un tiempo, a excepcion de ciertos indicios perceptibles.

Consideraciones finales

La experiencia descrita admite algunas consideraciones, a saber:

a) El caso esta sostenido unicamente por el testimonio de las niñas. Llama la atencion que la madre de Silvana, al salir de inmediato de la casa ante el grito de su hija, no haya percibido frente a ella y a escasisimos metros, Huinca Renanco (9) Silvana dibujando la aterradora visionsemejante objeto luminoso. Tampoco otros vecinos de la zona que, a esa hora (cerca de las 8 hs. de la mañana), se movilizaban rumbo a sus trabajos, o a la misma escuela adonde concurren muchos niños.

b) La descripcion de la pequeña Yamila, referida a la fase final del encuentro, no parece ajustarse plenamente a la de Silvana. Aunque sincera en sus declaraciones, el testimonio resulta inconsistente, y -como se ha visto- contradictorio. Parece probable que Yamila quedo virtualmente impresionada por el relato de su amiga y a expensas de creer haber visto lo mismo.

Sus trastornos (pesadillas, enuresis) resultarian la expresion del miedo subsiguiente. No habiendo causas organicas, hormonales, y dado que a los dos años aproximadamente se realiza el control de esfinteres, se puede presumir que la niña ha padecido alguna angustia o tension de naturaleza nociva.

c) Es sugerente que a la hora aproximada del avistamiento y en la direccion precisa donde se hallaba la supuesta nave espacial, se producia la salida del Sol (8,15 horas, crepusculo matutino). Vale decir que, al margen de otras notas significativas, la observacion de Yamila se corresponde con la aparicion del astro solar, de refulgente aspecto.

d) No se observaron huellas ni marcas en el lugar. Es pertinente señalar que en la posicion que se halla el objeto hay un tendido de cables electricos. Sin embargo, no fueron dañados, ni hubo desperfecto alguno en el suministro. Tampoco la planta de ligustre que habria sido tocada por la mano del supuesto extraterrestre, ni su entorno inmediato, sufrieron alteraciones.

e) No disponemos de motivos fundados acerca de la inquietud de la perra mascota, de caracter docil y costumbres domesticas, antes y despues de la presunta aparicion. De todas formas, si su conducta durante el dia anterior fue curiosa, no debiera llamar la atencion que despues de pasar una fria noche fuera de la casa (por cierto, poco habitual en ella), vuelva a manifestar inquietud por entrar, en la mañana, cuando comprueba que sus amos se han levantado. No esta demas señalar que, durante nuestra presencia en el lugar, la perra tuvo un comportamiento de algun modo semejante. Asimismo, conviene agregar que “la caracteristica de terror, de susto, de miedo a partir de este hecho”, segun afirma y registra el canal 3 de Santa Rosa, mostrando al animal agazapado, tiritante y con la cola entre las patas, no se debio a la aparicion de la extraña nave, sino -de acuerdo a Graciela, madre de Silvana- “al susto que tenia por el movimiento de personas de la television, empleando camaras y reflectores, a los que no estaba acostumbrada”.

f) A proposito de los sucesos ocurridos en la noche del domingo 7 y la madrugada del lunes 8 en una amplia franja del sur de Cordoba y el norte pampeano (donde ocurrieron inusitadas estampidas de animales vacunos atribuidas a la aparicion de ovnis), y relacionados con el episodio aqui tratado, un analisis de los hechos nos permite conjeturar que los mismos se habrian producido como consecuencia del paso de aviones militares, en vuelos de entrenamiento, con motivo a los actos conmemorativos del 82° aniversario de la creacion de la Fuerza Aerea Argentina, celebrado el miercoles 10 de agosto (vse. articulos al respecto en Shambhalha, nº 6, ps. 16/24).

g) Aunque los hechos arriba indicados cobraron notoriedad recien el miercoles 10, en la noche del lunes 8 Silvana ve en la television, a solas, un noticiero en el que pasan el caso de un ovni, lo cual le genera un intenso miedo. Este episodio operaria, a la postre, a modo de los restos diurnos: expresion utilizada para designar los elementos (a menudo insignificantes, en apariencia) presentes en el estado de vigilia el dia anterior, pero que aparecen -por ejemplo- en el relato que el sujeto hace de su sueño, o en las asociaciones libres.

h) El aspecto del tripulante descrito por Silvana es poco frecuente dentro de la prodiga fauna de visitantes interplanetarios, aunque el marciano verde constituye un prototipo muy difundido en la literatura, filmografia y dibujos de animacion infantil. Pero entre los mas aterradores personajes, de ignoto origen, hallamos -con llamativa semejanza- los pequeños y abominables hombrecillos verdes, de orejas puntiagudas y largos brazos con tres dedos que presenta S. Spielberg en el filme Gremlins.

La propiedad elastica de uno de los miembros del extraterrestre visto por Silvana, cuyo brazo se extiende algunos metros, raramente la encontramos en los reportes sobre ovnis, pero con frecuencia aparece en las producciones infantiles. Basta citar, por ejemplo, los dibujos animados de television Los Fantasticos 4, Pequeños Magos, y Fluid-Man, cuyos heroes pueden estirar su cuerpo tanto como ellos deseen alcanzando medidas increibles.

i) Existe una imbricacion o sobreposicion significativa, entre la historia personal y problematicas por las que atraviesa Silvana y el relato ufologico que ella produce.

Conclusiones

Las circunstancias descritas hacen presumir que el episodio narrado ha consistido en una fantasia, producida en un estado crepuscular o de ensoñacion de la conciencia, obnubilada en momentos proximos al despertar. Huinca Renanco (11) La escuela Paso de los Andes Alli llego la version La niña ha producido un acto capaz de adscribir al mundo exterior sus contenidos psiquicos inconscientes, que no reconoce como de origen personal y a resultas de lo cual experimenta como percepcion externa

Conformadas parcialmente por restos diurnos, parece haber proyectado -a modo de investimentos- sus fantasias edipicas y de separacion, mediante un alto componente simbolico de caracter sexual, condensando contenidos variados que se ligan a experiencias personales penosas, presentes en diversas expresiones de su vida animica y afectiva.

Llegados a este punto, hemos de pasar a desarrollar el proceso desencadenante.

El marco interpretativo

La interaccion entre el niño en el crecimiento y su ambiente pueden dar origen a tensiones y cargas, cuya solucion intentada dependera del modo como las enfrente, y de las actitudes de quienes mantienen vinculos mas cercanos. Algunas reacciones de conductas son transitorias o leves, pudiendo considerarse como parte de la maduracion normal. Por ejemplo, las perturbaciones de dormir (bajo la amenaza de ciertos contenidos inconscientes), o el miedo causado por la impresion repentina de algun hecho inaudito (especialmente relacionado con objetos imaginarios, o depositarios de su intensa angustia y conflictos actuales).

La dificultad de aprendizaje que los padres observan en Silvana, a la manera de un trastorno de conducta, seria provocada por un bloqueo emocional, Huinca Renanco (15) Carla Yamila C. surgido cuando la niña asocia aprendizaje con crecimiento y con el hecho de verse forzada a abandonar su dependencia. Situacion que se reactiva a partir del nacimiento de su hermana Agustina y de su penoso traspasamiento, o entrada, por la etapa edipica.

En efecto, al designar la organizacion de un modelo de relacion con los padres durante la fase falica del niño (crucial de tres a cinco años, aunque se encuentra una fantasmatica de la castracion independientemente de su referencia genetica a esta fase), el complejo de Edipo desenvuelve deseos en apariencia contradictorios, pero complementarios, de amor y hostilidad. En la niña tiene una larga prehistoria, cuya importancia recae en ese tiempo primordial de ligazon con la madre, primer objeto de amor. Acompañado de reproches, su ingreso en el complejo de Edipo estara determinado por el descubrimiento de su inferioridad falica (tiempo en que se resignifican tambien las perdidas anteriores), siendo la decepcion la que aparta a la niña de su madre, depuesta de la posicion omnipotente y omnipresente, y cayendo de ese lugar de la identificacion. Haciendo un llamado a interceder en esa relacion de posesion exclusiva de la madre, a quien siente como algo hostil por el temor que inspira y el dominio que sobre ella ejerce, se consolida entonces la presencia del padre, como termino de rivalidad y principio de prohibicion, imponiendo una barrera, una ruptura del circuito especular del tiempo mitico.

No obstante, conviene aclarar que la representacion triangular de la relacion edipica es demasiado esquematica para poder dar cuenta del papel desempeñado por el Edipo, el cual se revela en un estudio mas completo.

Al plantear este problema, se connota el denominado complejo de castracion. De alguna manera, la castracion (termino que designa cualquier atentado contra su integridad psiquica, corporal) es la primera solucion que el niño encuentra fantasmaticamente para explicar la diferencia de sexos: la presencia o ausencia del rasgo anatomico masculino, que le da primacia. Cuestion que se halla presente en el enigma del nacimiento y en la tentacion que tienen los niños de representarse la conformacion corporal de los padres.

En la niña el complejo de castracion inaugura la busqueda que la lleva a desear o reivindicar lo que no tiene. Complejo que, a su vez, permite adquirir la representacion de un daño narcisista por perdida corporal (vivido en algunos casos de modo irreparable de su imagen gratificante), pudiendo citar como ejemplo, la separacion del vientre de la madre al nacer. El alcance de este complejo esta ampliamente atestado por la clinica psicoanalitica en el material inconsciente que traen los pacientes.

De manera general, debe señalarse el sentido que toma la castracion como separacion, ruptura de un lazo imaginario. Alli donde el nacimiento -ora recreacion imaginaria- se constituye en un modelo, prototipo de la angustia primigenia, separacion del cuerpo materno, como efecto del complejo de castracion.

La narracion de Silvana posee un contenido extraño, pues ha visto (significativamente hacia el naciente y frente a su casa), un objeto esferico suspendido en el aire en cuyo interior se halla un ser antropomorfo, y una portezuela por donde sale una mano con un largo brazo que toca una planta. Sin embargo, el eje central de su relato es el temor, y la angustia manifiesta, frente a la posibilidad de ser atrapada, “agarrada” por el tentaculo que se extiende amenazante, repetido incluso en sus sueños nocturnos.

En pleno recrudecimiento edipico, Silvana ha encontrado el modo de representar la angustia que emerge como señal de cercania de un goce terrorifico imposible de acotarse, frente al peligro de quedar adherida “dentro del vientre materno”, y por lo cual recurre al corte. Tentada a sucumbir a la convocatoria, lo deseado se torna temido ante la posibilidad de quedar enajenada, atrapada por la madre estragante. La niña ha encontrado una imagen deformada y una actitud involutiva bajo la forma de fijacion en la madre, quien sigue ejerciendo una fascinacion inconsciente que amenaza con paralizar su desarrollo. Sin embargo, la escena en la que se halla implicada da cuenta de dos movimientos: a) uno regresivo, de retorno a la madre, al comienzo de la vida, eligiendo simbolos que expresan la interioridad (mediante elementos que estan en contacto “con” o “dentro de”), y b) recurriendo a otra instancia como para promover un cambio, con efectos modificadores concernientes a su desprendimiento.

Dicha percepcion corresponderia, pues, a la representacion del utero materno, matriz donde se aloja el nuevo ser por nacer, avizorando la presencia de la figura del Otro paterno (“que esta ahi, en potencia, en la boca, y que contiene la traba”, metaforizara J. Lacan) como instancia separadora del vinculo alienante de completud imaginaria, estableciendo limites y trayendo pacificacion en esa relacion inestable y tensa entre la niña y la madre.

Frente a la aterrorizadora escena, una sola palabra pronuncia. Clamor que invoca al origen y confirma la vida: ¡¡Mami!! (aca esta). Acaso un llamado auxiliador, grito primordial que adquiere nombre y que, antes de huir, nombra.-

Referencias periodisticas sobre el caso:

La Arena, Santa Rosa, 20 agosto 1994; Cronica (vesp.), Buenos Aires, El Litoral, Santa Fe, El Territorio, Posadas, 21 agosto 1994; La Prensa, Buenos Aires, y La Razon, Buenos Aires, 23 agosto 1994.

Bibliografia consultada:

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