LOS OVNIS DE FRANCISCO FRANCO

Jose Lesta y Miguel Pedrero
Recientemente se ha publicado el libro ‘ “Franco Top Secret: esoterismo, apariciones y sociedades ocultistas en la dictadura’ (Temas de Hoy-Madrid). En este libro, los autores, Jose Lesta y Miguel Pedrero, se centran en aspectos absolutamente desconocidos de la vida de Francisco Franco y del regimen franquista que entran de lleno en el mundo del ocultismo y lo paranormal. A lo largo de trece capitulos, el lector descubrira, entre otras sorprendentes cuestiones, quien era la vidente de Franco; las aficiones esotericas de su familia; a que se debia su aversion a la masoneria; su obsesion por determinadas reliquias sagradas como el Santo Grial, el brazo de Santa Teresa o el Santo Pañolon de Oviedo; los secretos paganos del Valle de los Caidos; la relacion del dictador con varias sociedades ocultistas; los sueños premonitorios del almirante Carrero Blanco; como el satanismo entra en España de la mano de un diplomatico franquista; las raices judias del dictador que con tanto ahinco pretendio ocultar…o la relacion del fenomeno ovni con la propia persona del “Caudillo” y el Ejercito español de la epoca. A continuacion reproducimos un extracto de uno de los capitulos de ‘Franco Top Secret’ relacionado con el tema OVNI.

Los OVNIis que espiaron al dictador
El sabado 18 de diciembre de 1971, en el castillo de Mudela, situado en el municipio de Viso del Marques (Ciudad Real), Francisco Franco, acompañado de su esposa Carmen Polo, su yerno, el marques de Villaverde, y otros insignes invitados, pasaba unas jornadas de descanso en las que, por supuesto, no faltaron las habituales cacerias. Miembros de la VI Compañia de la Guardia Civil vigilaban, estacionados en cuatro puntos diferentes, los accesos al palacete. En un segundo cinturon otros miembros de la Benemerita hacen lo propio, distribuidos en cinco zonas.
A las once de la noche Franco y sus invitados continuan de tertulia. Asi lo indican, al menos, las luces del castillo, que permanecen encendidas. En ese mismo momento Isidro Pradas Toledo, guardes de la finca, sale del castillo para dirigirse a su residencia, una casa situada a poco mas de cien metros del palacete. De repente observa en los cielos algo extraordinario, fuera de lo normal. Asi se lo conto al periodista J. J. Benitez, reputado especialista en el estudio de los ovnis: «…de pronto, cuando caminaba hacia mi casa, vi aquello. […] Eran cuatro luces. Pasaron por mi vertical. Marchaban despacio y no a demasiada altura. […] Eran silenciosas, volaban en una formacion perfecta. Dos en cabeza y otras dos atras. La separacion entre ellas no era muy grande. […] Brillaban intensamente, con un color blanco importante. […] Me quede mirando embobado. Y pasaron despacio, sin prisas. Llevaban direccion Almagro, y las vi caer por la finca que llamamos Casa Lato. […] Y desaparecieron. A los quince minutos, mas o menos, bastante confuso retorne al castillo. Y recuerdo que se lo comente al conductor del Caudillo y tambien a don Federico Pajares, el ingeniero. Estaban jugando a las cartas, pero al parecer, nadie habia visto nada. […] Entonces sucedio algo raro. […] Franco habia solicitado un electricista. La lampara del techo del dormitorio acababa de fundirse, y provisto de mis herramientas subi hasta las habitaciones del general. Doña Carmen estaba en la cama, leyendo. Franco me pidio un destornillador e intento soltar los tornillos del enchufe. No fue posible. Le dije que me dejara intentarlo. Tampoco pude. Y se fue la luz. A decir verdad, nunca entendi aquel apagon. Total, que el Caudillo paso su brazo por mi hombro y comento: “¡Que artistas somos!”»
En su investigacion del suceso, Benitez localizo a un nuevo testigo. Cualquiera que conozca los articulos del tenaz reportero navarro sabe que se trata de uno de los grandes periodistas de investigacion del pais, a pesar de que su labor no siempre es justamente reconocida al dedicarse a un objeto de investigacion tan evanescente como los ovnis. A pesar de ello, la seriedad de su trabajo esta fuera de toda duda. El informador de Benitez, por entonces un capitan de la Guardia Civil que se encontraba prestando servicios de proteccion al Caudillo en el interior del palacete, decidio salir al exterior para comprobar el desarrollo normal de las guardias. Habian pasado varias horas desde el avistamiento de Isidro Pradas, cuando de nuevo los extraños fenomenos aereos se repitieron. Asi lo cuenta el protagonista: «Nada mas pisar el recinto que rodea el palacete, el cabo me salio al encuentro y dijo: “Sin novedad, mi capitan, salvo que tenemos compañia”. Y señalo con la cara hacia el cielo. Al seguir la direccion indicada vi las luces. […] Eran cuatro y aparecian inmoviles sobre nuestra vertical. […] Dos presentaban un mayor tamaño. Eran blancas y muy brillantes. […] Los guardias, segun me explicaron, las habian visto llegar poco antes, y alli permanecian, silenciosas. […] Encendimos un cigarrillo y comentamos el asunto, sin dejar de mirar. […] Y en eso estabamos cuando, subitamente, dos de las luces se hicieron mas grandes, por lo que interpretamos que habian descendido. […] Al instante se detuvieron de nuevo […] y comentamos entre nosotros: “¿Seran reflejos?” Al momento, como si nos hubieran oido, una de ellas emitio un haz de luz hacia el suelo. [Entonces] los cuatro ovnis se pusieron en movimiento, alejandose en direccion a Madrid […] y lo hicieron a gran velocidad, sin ruido ni estampido alguno. Desde luego volaban mas rapidos que un caza. […] ¿Duracion? Alrededor de quince o veinte minutos. […] El responsable era yo y no considere oportuno llamar a Madrid. Ignoro si el Mando de la Defensa los detecto en sus radares. […] A la mañana siguiente lo comentamos con el resto de la gente, y fue entonces cuando el guarda lo asocio a lo que el habia visto unas horas antes. […] Nadie, insisto, se atrevio a decirselo al Caudillo. Franco salio de caza y no hubo mas comentarios».
¿Que explicacion puede tener este suceso? Desde luego no podia tratarse de aparatos militares, ni de ningun tipo de avion conocido. Las maniobras realizadas por las luces no estaban al alcance, en esa epoca, de ninguna aeronave. Al menos, de ninguna conocida. Se ha especulado con la posibilidad de que se tratara del vuelo experimental de algun tipo de avion militar secreto perteneciente a alguna de las dos superpotencias del año 1971: la URSS o los Estados Unidos. ¿Acaso los objetos voladores pretendian espiar o al menos alarmar al Caudillo? Las preguntas surgen a cientos, pero lo cierto es que llueve sobre mojado.

El Ejercito franquista investiga
Ya hace algun tiempo los autores nos vimos implicados en una apasionante investigacion de otro suceso ovni ocurrido en el año 1966. Un caso que motivo un informe oficial por parte de las autoridades militares españolas y cuya explicacion podria estar en el vuelo de un prototipo estadounidense que realizaba labores de espionaje. Este objeto volador, por cierto, termino estrellandose, pero empecemos por el principio.
Nuestro informante, Juan Daniel Araoz, catedratico de instituto y aficionado a la investigacion de sucesos ovni, tuvo la oportunidad de vivir en su Ferrol natal una experiencia que todavia recuerda con pelos y señales. Una noche del año 1966 nuestro testigo recibio la llamada de un amigo, el popular periodista ferrolano Jose Varela Losada, conocido con el sobrenombre de Jovalo. Al parecer le habian informado de que una extraña luz evolucionaba sobre la vertical del astillero de Astano. «Jovalo sabia de mi interes por los ovnis –asegura Juan Daniel-, asi que no dudo en llamarme a pesar de que eran las tres o cuatro de la mañana. Cuando llegue, ademas de Jovalo habia un matrimonio mirando el objeto. La noche era bastante clara, por lo que veiamos perfectamente el ovni, que tenia la tipica forma de platillo volante. Era redondeado, con una pequeña cupula, y tenia alrededor una serie de luces rojas, azules y verdes que se encendian y se apagaban». El avistamiento duro unos veinte minutos hasta que el objeto se alejo lentamente hacia la zona de Bazan para perderse posteriormente sobre la ria.
Pasados unos dias, Juan Daniel se entero de que unos pescadores de la localidad costera de Burela habian hallado en alta mar algunos restos de un extraño aparato. Sin perder un segundo se acerco hacia alli para entrevistarlos: «Eran muy reacios a hablar del asunto; solo me contaron que eran unos trozos grandes de algo que parecia como polispan de color amarillo, pero que pesaba mucho. Recogieron el trozo mas grande y lo entregaron a las autoridades. Decian que debia de ser algun aparato de los americanos, pero no daban mas explicaciones, no querian hablar del tema».
De nuevo en El Ferrol, a traves de un amigo que trabajaba en la Marina, Juan Daniel averiguo que los restos que habian recogido los pescadores de Burela se hallaban en la base naval de La Graña. La suerte volvio a estar de su lado, ya que conocia a la hermana del comandante de la base, por lo que pudo hablar directamente con el militar. «Le conte sin rodeos todo lo que sabia sobre el caso y le pedi que me permitiera ver los restos del ovni que tenian. El comandante me contesto que no sabia si yo verdaderamente entendia de ovnis, pero que me lo iba a dejar ver solo como amigo». El comandante llamo a otro militar que condujo a nuestro informante a traves de unos tuneles construidos bajo la base naval, hasta llegar a un recinto en el que se conservaban los restos del aparato. «Solo pude acercarme a un metro, aproximadamente. Tal como me relataron los pescadores, parecia polispan y media unos cuatro metros. Entonces, en una esquina, vi unas letras negras en las que claramente se leia “NASA”, y debajo de estas letras una serie de numeros».
Hasta aqui la narracion de Juan Daniel, que presenta un buen puñado de incognitas. Decidimos ponernos en contacto con los pescadores que recogieron los restos del objeto en alta mar. No era tarea facil, pues el tiempo transcurrido, mas de treinta años, jugaba en nuestra contra. Burela es una bella localidad costera de la provincia de Lugo, cuya principal fuente de ingresos es la pesca, actividad de la que de una u otra manera viven la mayor parte de sus habitantes.
En nuestra primera incursion la suerte no nos sonrio. Preguntamos en el ayuntamiento, la biblioteca, el puerto, los bares… Nadie se acordaba del suceso. Sin embargo, en un viaje posterior localizamos a la historiadora burelense Herminia Pernas, quien se intereso por el asunto y prometio hacer algunas averiguaciones. A los dos dias recibimos una llamada. Al otro lado del hilo telefonico, Herminia, sin poder ocultar su sorpresa, nos indico que su propio padre sabia algo del suceso. Y asi era: Ramon Pernas, un curtido hombre de mar, recordaba que muchos años atras, desde su propia embarcacion, pudo observar como los pescadores enrolados en el Reina Maria recogian un extraño objeto de color amarillento. El siguiente paso era localizar a los tripulantes de aquel barco.
A pesar del tiempo transcurrido, solo uno de los marinos del Reina Maria, Jose Fernandez, accedio a hablar con nosotros, y aun asi se mostro muy reacio durante la conversacion y no cesaba de repetir que no queria tener problemas «porque ese aparato debia de ser algo secreto y yo no quiero meterme donde no me llaman». Recordaba, no obstante, que hallaron los fragmentos del objeto en alta mar, a la altura del cabo de Peñas. «Ademas seguro que no hacia mucho que se habia estrellado, porque todavia desprendia humo», nos confirmo. La tripulacion del Reina Maria decidio seguir pescando y recoger el fragmento mas grande del aparato estrellado al dia siguiente. Lo curioso, tal como nos relataba Jose, «es que durante todo ese tiempo sobre la zona en la que se encontraban los fragmentos del objeto habia un avion que volaba muy bajo dando vueltas». El testigo nos describio el misterioso artefacto de un modo que nos resultaba familiar: «Era como polispan amarillento, pero pesaba unos doscientos kilos. Nos costo subirlo al barco, y lo echamos a proa». Dentro de la estructura amarilla Jose nos conto que «habia algo que era lo que pesaba. Eran como unos aparatos». Cuando finalizaron su tarea en el mar llevaron el fragmento al puerto de La Coruña, que era donde tenian que entregar la pesca. Alli avisaron a las autoridades y la Comandancia de Marina se hizo cargo del hallazgo. Jose Fernandez no recordaba o no queria recordar nada mas y dio por finalizada la entrevista.
Segun pudimos averiguar a traves de algunos contactos en el estamento militar, un camion recogio el fragmento y lo transporto a la base naval de La Graña, que fue donde Juan Daniel Araoz pudo observarlo durante algunos segundos. Tambien a traves de estos mismos contactos supimos que en el muelle de La Graña solian atracar submarinos, incluidos algunos de la marina de guerra estadounidense. Bajo el monte en el que se encuentra situada la base hay una serie de tuneles que van a dar a unas dependencias secretas sobre las que se ignora absolutamente todo. Hace unos años, uno de los autores pudo adentrarse en el tunel principal, hasta llegar a una enorme puerta acerada que cerraba el paso. Segun nuestras informaciones este conducto se bifurca a su vez en otros, pintados de colores diferentes dependiendo de la zona secreta a la que llevan. En cuanto a las medidas de seguridad, en el exterior de la base hay numerosas camaras de vigilancia y dos alambradas rodean el recinto. Una de ellas, la interior, esta electrificada.
Si el «platillo volante» que sobrevolo el astillero de Astano y luego se dirigio hacia el de Bazan para perderse por la ria era de origen terrestre y mas concretamente de los Estados Unidos, ¿que interes tenia en sobrevolar las instalaciones de estas dos empresas armadoras de barcos? Tras algunas averiguaciones proponemos una posible explicacion: en 1947 la Armada española comenzo a gestionar directamente los astilleros de la Empresa Nacional Bazan. A partir de la decada de 1960 se crea el astillero de Astano como una empresa complementaria a Bazan, y durante este periodo ambas empresas se dedicaron a construir embarcaciones de alta tecnologia. En la epoca que se produce el caso que nos ocupa estaba en pleno auge el interminable conflicto arabe-israeli, y resulta que precisamente entre 1966 y 1970 los astilleros de Astano y Bazan construyeron varios navios de guerra para algunos de los paises arabes implicados en el conflicto contra Israel. No olvidemos que el Estado hebreo es el aliado fundamental de los Estados Unidos en la zona del Oriente Proximo, por lo que tal vez podriamos hallarnos ante un caso de espionaje militar. ¿Poseia el ejercito estadounidense un prototipo con forma de platillo volante en la decada de 1960?
El 11 de junio de 1993 un expediente ovni fechado en El Ferrol en el año 1966 fue desclasificado y llevado, junto a otros informes, a la Biblioteca del Cuartel General del Aire. El Mando Operativo Aereo (MOA) era el organismo encargado por entonces de la investigacion de los ovnis en España por mandato del Ministerio de Defensa.
El informe relata que a las 23:30 del 2 de abril de 1966, desde la estacion radio-receptora de La Carreira, situada a menos de diez kilometros de El Ferrol, un cabo primero electricista, un celador y dos marineros observaron «un objeto luminoso de luz opaca muy intensa, no reflectora, variando de forma cada cinco minutos aproximadamente» a la izquierda del monte Campelo. El avistamiento duro unos cuarenta y cinco minutos, y en ese tiempo al cabo se le ocurrio coger una camara fotografica y tomar una foto. En realidad, media hora antes de que el ovni fuese avistado desde la estacion de radio, ya lo habia visto un marinero que estaba de guardia en la localidad de La Jubia. Casi con absoluta seguridad estamos ante el mismo objeto que avisto Juan Daniel y que se estrello en aguas del Atlantico.
Durante los años sesenta y setenta del siglo XX la cuestion de los ovnis se convirtio en una moda en España. Practicamente todos los dias la prensa se hacia eco de nuevos casos de avistamientos o aterrizajes de objetos extraños. El 4 de mayo de 1968 la embajada de los Estados Unidos en Madrid envio un comunicado al Departamento de Estado en el que se lee que «fuentes oficiales españolas nos informan de que no se estan realizando estudios sobre ovnis en España». Sin embargo, no era cierto: los militares españoles llevaban meses estudiando la cuestion de los ovnis, espoleados tanto por las informaciones periodisticas como por algunos sucesos en los que se habian visto implicados miembros de las fuerzas armadas. Por ejemplo, uno de los informes desclasificados por el Ejercito del Aire se refiere a un suceso acaecido el 3 de junio de 1967. Ese dia, al caer la tarde, un avion militar T–33 detecto la presencia sobre Talavera de la Reina (Toledo) de un objeto enorme con forma de piramide. Dos F–86 Sabre despegaron de la base aerea de Torrejon de Ardoz con la intencion de interceptar al intruso. El artefacto misterioso pudo ser filmado por uno de los Sabre, que se alejo de la zona a medida que los cazas se aproximaban al objeto. Este suceso pudo ser el detonante para que las autoridades estadounidenses, muy interesadas en recopilar la maxima informacion sobre el fenomeno de los ovnis, intentasen saber si el ejercito español investigaba este tipo de sucesos.
Poco despues del mensaje enviado por la embajada estadounidense, un nuevo avistamiento volvio a poner en alerta a las autoridades españolas. El 15 de mayo, a las nueve y media de la mañana, los radares de la defensa aerea detectaron, a unos tres kilometros de altura sobre Madrid, la presencia de un objeto formado por tres cuerpos superpuestos. Poco despues otro ovni fue detectado sobre los cielos de Barcelona. Aviones de combate españoles y estadounidenses despegaron para tratar de interceptar el aparato. Al mismo tiempo, los pasajeros de un vuelo Malaga–Paris observaron sobre La Rioja un objeto esferico del que salia algo parecido a tres patas. Un periodista que viajaba en el avion pudo captar con su camara de cine el objeto, pero cuando el vuelo tomo tierra en Paris -segun confesaria años mas tarde este periodista- la filmacion le fue requisada por el agregado militar de la embajada española en Francia. «O me entrega la cinta o le retiro el pasaporte», le dijo el militar con muy malos modos. El informe oficial del caso, desclasificado hace algunos años por el Ejercito del Aire, se encuentra convenientemente mutilado, como muchos otros informes que se dieron a conocer durante el proceso de desclasificacion de sucesos ovni investigados por las autoridades militares españolas.
El 5 de diciembre de 1968, cuando la aparicion de objetos volantes no identificados sobre el espacio aereo español se encontraba en su maximo apogeo, la oficina de prensa del Ministerio del Aire franquista envio a los medios de prensa un comunicado oficial en el que se dictaban unas normas de actuacion que deberia seguir cualquier español ante la presencia de un ovni. Ademas se explicaba que estos casos debian ser puestos en conocimiento de la autoridad aerea mas cercana. Unos meses antes de emitir este comunicado, la revista oficial del Ejercito del Aire publicaba un documentado informe sobre el fenomeno ovni en España. Finalmente, el ultimo dia de 1968 el Estado Mayor del Aire elaboro unas normas para la investigacion de cualquier suceso ovni por parte de las autoridades militares. En el informe, ya desclasificado, que tenian que cumplimentar los testigos militares de casos OVNI, se observa claramente el interes puesto por las autoridades militares en el tema. Entre otras cosas, los militares implicados en este tipo de sucesos tenian que indicar, por ejemplo, si la aparicion del ovni les causo algun tipo de efectos fisiologicos, como quemaduras, somnolencia, vomitos, dolor de cabeza o incluso mejoras fisicas. En cuanto a los efectos mentales, los testigos debian contestar si la presencia del objeto no identificado produjo nada menos que distorsiones temporales o fenomenos paranormales. Y, en fin, tambien debian especificar si habia habido algun encuentro con seres extraños, ofreciendo su descripcion, ademas de referirse a las posibles huellas fisicas de los mismos u otros efectos, como la presencia de radioactividad.
A principios de la decada de 1970 el Ejercito del Aire puso en manos del ahora coronel Antonio Munaiz Ferro-Sastre la investigacion de buena parte de los casos ovni. Su conclusion, despues de años de estudio, y segun nos confirmo en persona, es que algunos de los casos que investigo «podian tener una explicacion mas o menos convencional, pero […] otros no. Son sucesos muy extraños, sin explicacion. Tuve la oportunidad de llevar la investigacion oficial de casos en los que los objetos aparecian en el radar y hacian maniobras imposibles para nuestra tecnica. Ademas habia testigos que eran militares de primera categoria».

«Ummo», o cuando los extraterrestres llegaron a España
En 1954 un enfermero llamado Fernando Sesma comenzo a dirigir unas tertulias sobre el enigma de los ovnis que, tras celebrarse en diversos lugares de la capital de España, terminaron aconteciendo en «La Ballena Alegre», en el sotano del madrileño Cafe Lion. A finales de la decada, cuando estas tertulias gozaban de una relativa popularidad, Sesma comenzo a recibir cartas y llamadas telefonicas de unos supuestos seres extraterrestres procedentes de un planeta del sistema solar Wolf-424, al que esos mismos extraterrestres llamaban «Ummo». Posteriormente no solo Sesma, sino muchas otras personas vinculadas a este comenzarian a recibir cartas, informes y llamadas telefonicas de los supuestos ummitas. Los escritos versaban sobre diversas cuestiones: filosofia, biologia, ciencia, espiritualidad, geologia, etc.
El 6 de febrero de 1966 una persona aparecio dando gritos en una finca madrileña llamada «El Regajal», situada en el barrio de Aluche, diciendo que acababa de aterrizar un ovni. Se trataba de Jose Luis Jordan Peña, psicologo y asistente habitual a las tertulias de «La Ballena Alegre». Al mismo tiempo, desde la ventana de su vivienda en la cercana avenida de Rafael Finat, un individuo llamado Vicente Ortuño aseguraba haber divisado un objeto luminoso que parecia aterrizar y luego elevarse. Posteriormente diversos investigadores descubririan que Jordan Peña y Vicente Ortuño eran intimos amigos, pero antes varias personas se acercaron hasta la finca «El Regajal» y, en el lugar del supuesto aterrizaje del OVNI, encontraron una serie de huellas muy profundas. Pronto la noticia del aterrizaje se filtro a la prensa a traves del periodista Antonio San Jose y durante varios dias los periodicos no cesaron de comentar el suceso. En esas mismas fechas Sesma recibio un escrito en el que los ummitas le confirman que una nave suya habia tomado tierra en Aluche.
El 1 de junio de 1967 Jordan Peña hace llegar al periodista San Jose una serie de fotografias tomadas en la localidad de San Jose de Valderas, proxima a Madrid, y tambien al barrio de Aluche, en las que se aprecia la presencia de un platillo volante con una especie de «H» sobre su fuselaje. Se trataba, precisamente, del simbolo que utilizaban los ummitas en las cartas que enviaban a Sesma y a otras personas. Por si fuera poco, en el lugar del aterrizaje aparecieron unas laminas y tubos hechos de un material desconocido, tambien con el simbolo de Ummo. Unos dias antes Sesma recibio una nueva misiva en la que los ummitas le anunciaban que pronto una nave extraterrestre llegaria a la Tierra. Para cientos, e incluso miles de españoles aficionados a los ovnis, no cabia la menor duda: los extraterrestres habian llegado a la Tierra, y en concreto a España.
El asunto no termino aqui. Durante los años siguientes cada vez mas y mas personas, incluidos algunos especialistas franceses, empezaron a recibir cartas y comunicaciones de los ummitas. Mas tarde apareceran los primeros libros monograficos dedicados al enigma de Ummo, obras en las que se analizaba la informacion cientifica y de todo tipo recibida de estos presuntos alienigenas. Estudiosos de enorme prestigio, como el astrofisico frances Jean Pierre Petit, se jugarian su credibilidad escribiendo libros y dictando conferencias sobre el asunto. A finales de la decada de 1970 el asunto Ummo era de sobra conocido fuera de nuestras fronteras, y se llegaron a editar libros sobre el misterio de los ummitas en Japon, Canada, Italia, Francia, Argentina, Rumania y otros muchos paises. Incluso se llegaron a construir hospitales basados en las enseñanzas medicas de los ummitas.
Habria que esperar al año 1993 para que se descubriera parte de la verdad que se ocultaba en este cada vez mas intrincado fenomeno. Tal y como muchos investigadores ya sospechaban, todo era un fraude, y finalmente Jose Luis Jordan Peña se declaro autor del colosal engaño. Jordan declaro que, como muchos intuian, el mismo se habia encargado de redactar durante mas de treinta años las cartas que los supuestos ummitas enviaban a sus contactos humanos. Para simular la voz de los ummitas en sus llamadas telefonicas a Sesma y compañia «utilizaba un aparato distorsionador electrico que me fabrique yo mismo, y que daba a mi voz o a cualquiera que lo usase, una apariencia metalica y gangosa». En cuanto al avistamiento de Aluche, declaro que fue el, junto a dos amigos, el que fabrico las huellas utilizando un molde de plastico que enterraron a gran profundidad. Despues quemaron la huella y dejaron tierra radiactiva a su alrededor. «Me sorprendio a mi mismo -confesaria Jordan- entrevistar a gente de Aluche que decia haber visto el ovni que yo mismo me habia inventado».
El psicologo madrileño tambien fue responsable del falso ovni fotografiado en San Jose de Valderas: «Utilizamos una maqueta colgada de un hilo de nylon muy delgado, con una velocidad de obturacion muy rapida, 1/1000, para que el platillo y el fondo de la foto saliesen mas o menos igual de enfocados y el platillo pareciese mas grande». El propio Jordan, que disponia de un laboratorio, revelo las fotos, forzando el proceso quimico y el granulo de emulsion para hacer aun mas invisible el hilo. Despues selecciono las mejores instantaneas, para lo cual tuvo que cortar los negativos, pues en algunas tomas se podian ver sus manos o las de sus complices sosteniendo la maqueta. De este modo, envio unos negativos sueltos al periodista Antonio San Jose, en vez de la tipica tira. En cuanto a los materiales de procedencia extraterrestre con el simbolo de Ummo hallados en las inmediaciones de San Jose de Valderas eran en realidad «unas tiras de plastico que la NASA utilizaba para las juntas de sus cohetes y que me habia facilitado un amigo norteamericano de la NASA que estaba en España. En nuestro pais se conocia el cloruro de polivinilo, pero no el fluoruro, que era lo yo utilice. En estos plasticos imprimi el simbolo de Ummo con un troquel que me habia hecho», acabo confesando Jordan Peña.
La finalidad de toda esta mentira era, en palabras de su creador, «un estudio sociologico de gran envergadura para averiguar hasta que punto se pueden manipular las creencias de una masa de gente». Jordan declaro hace algunos años al investigador Manuel Carballal que estaba profundamente arrepentido de «crear un experimento inmoral que se ha vuelto contra mi persona». Y es que sectas peligrosas como Edelweiss o los Amigos de los Hermanos de Ummo utilizaron los informes y las fotos de San Jose de Valderas para crear sus propios grupos de culto.
Años antes de que Jordan Peña confesara su mentira un buen numero de investigadores no solo ya le señalaban como creador del timo de Ummo, sino que estaban convencidos de que en algun momento determinado de toda esta historia, el CESID, es decir, el servicio secreto español, interfirio en su desarrollo. En este sentido el conocido investigador Javier Sierra declaro: «Creo que el CESID intento averiguar si podia utilizar las cartas ummitas para enviar mensajes cifrados que, de ser interceptados, no serian tratados en serio por tratarse de cartas escritas por marcianos. Pero creo que esa intervencion del CESID fue esporadica».
Lo que si parece claro es que Jordan Peña entablo contacto al menos en una ocasion con agentes del CESID, tal como el mismo ha reconocido en varias ocasiones. Estas declaraciones se vieron corroboradas por Juan Alberto Perote, ex-director de los agentes operativos del servicio secreto español. En una entrevista concedida al programa radiofonico «Mundo Misterioso», Perote reconocio que dos agentes a su cargo se entrevistaron en una ocasion con Jordan.
Por otro lado, el investigador Manuel Carballal obtuvo importantes informaciones sobre la relacion entre los servicios secretos españoles en la epoca franquista y los seguidores del asunto Ummo. Segun los datos obtenidos por Carballal de dos agentes en activo, el SECED (servicio secreto fundado por Carrero Blanco y antecesor del CESID) introdujo al menos un topo en las reuniones que Sesma comandaba en «La Ballena Alegre». Y, al parecer, el entonces ministro de Asuntos Exteriores pidio al SECED que le mantuviera al corriente de cualquier noticia sobre Ummo que tuviera lugar en el exterior del pais. Esto es comprensible teniendo en cuenta que las autoridades de la epoca estaban convencidas de que detras de toda la historia de Ummo podia existir una operacion de inteligencia diseñada por una potencia extranjera. No debemos olvidar tampoco que en «La Ballena Alegre» se reunian para hablar sobre el misterio de Ummo policias, militares, medicos, intelectuales y hasta miembros de embajadas extranjeras, una situacion que, sin duda, necesitaba tener controlada el gobierno franquista.
Segun informaciones obtenidas de diversas fuentes, el espionaje español guarda un voluminoso informe sobre Jordan Peña y Ummo titulado «Apocalipsis». En este documento se guarda informacion sobre sectas, movimientos religiosos o apariciones de ovnis que pudiesen afectar a la seguridad nacional o servir de tapadera para la infiltracion de agentes extranjeros en España. Segun hemos llegado a saber, el actual CNI, sucesor del CESID, mantiene informes sobre un buen numero de sectas asentadas en nuestro pais que pudieron servir como puerta de entrada para agentes extranjeros.
Lo cierto es que en torno al fenomeno ovni, sobre todo en la epoca del franquismo, quedan un monton de interrogantes por responder. Incluso con respecto al asunto Ummo, algunos periodistas creen que Jordan Peña fue manipulado por el KGB. Lo cierto es que los mensajes ummitas destilaban cierto aire filocomunista, llegando a poner como ejemplos para el genero humano a personajes como Ernesto Che Guevara, Karl Marx o Helder Camara. Por otro lado, los ummitas jamas mostraron simpatia por los Estados Unidos, culpando en algunas de sus cartas a la CIA de ser la responsable, por ejemplo, del surgimiento del SIDA. Llama tambien la atencion que en 1989 la agencia de prensa sovietica Tass sorprendiera al mundo anunciando que un platillo volante con el simbolo de Ummo habia tomado tierra en la localidad de Voronez. Este suceso se convirtio en portada de todos los medios de comunicacion occidentales durante varios dias, pues suponia que el gobierno sovietico reconocia publicamente que una nave extraterrestre habia tomado tierra en un emplazamiento de la URSS. Posteriormente se descubrio que, si bien algo extraño habia sucedido en Voronez, lo del emblema de Ummo en el platillo volante era una invencion. Todavia hoy muchos nos preguntamos por que el gobierno sovietico, que entonces se encontraba ya en las ultimas, otorgo tanta importancia al aterrizaje de Voronez y, sobre todo, por que mintio respecto al simbolo ummita. ¿Acaso pretendia el KGB revivir todo el engaño de Ummo? Y si era asi, ¿con que fin?

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